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Sistema de implementación y refuerzo de valores

Los hábitos y valores que practicamos en casa y en familia, se trasladan tan pronto como un respiro.  Pero cuando los niños están expuestos a otros ambientes y otros hábitos y valores empieza la dificultad, pues es el momento de elegir y practicar el correcto.

En casa los niños y niñas adquieren su primera educación por parte de los padres como los modales, gestos de cortesía, hábitos de higiene, valores y más.  Estos últimos son los más importantes porque son los que los definirán como personas y ciudadanos de bien ante la sociedad. Un pilar muy importante e influyente en la vida de los infantes es el centro educativo al que asisten, ya que este debe de implementar nuevos valores dentro de la vida de los niños y también reforzar los que ya han aprendido desde casa.

Un aspecto muy importante a notar en el momento de escoger el centro educativo es que tenga una base sólida de valores para que los niños desde temprana edad aprendan de ellos y los practiquen tanto como en casa.

El centro educativo juega un papel muy importante porque va haciendo de los niños una persona madura conforme a su edad y adquiriendo carácter, de esta manera van formando su personalidad para tomar sus propias decisiones durante las diferentes etapas de su vida.

La implementación de valores y el refuerzo de ellos debe ser de la misma manera que se forman los hábitos, habilidades, conocimientos y capacidades y todo ello mediante los conocimientos y capacidades que los niños van forjando en el centro educativo.

Para ello, como indicábamos anteriormente es necesario que papá y mamá conozcan las bases del colegio y su visión hacia los estudiantes para hacer de ellos ciudadanos responsables y con valores hacia la patria.

Ganar la atención de los niños

Cuando hablamos de “atención” en los niños rápidamente pensamos en que es muy corta.  Profundicemos.

Los niños siempre están atentos de lo que pasa a su alrededor, sin embargo, no están atentos al maestro, a papá o mamá cuando se les da una instrucción.

La atención se mide por medio de la edad de las personas, por ejemplo: La capacidad de atención de un niño de 5 años  será de su 5 minutos, después se distraerá.  La pregunta es ¿debemos empezar cada 5 minutos una actividad nueva para atraer su atención? No, no es necesario que se cambie de actividad a cada rato, lo primero que se debe hacer es inculcar en los niños el buen hábito de atención desde temprana edad e indicarles el beneficio de estar atentos a lo que están aprendiendo.

Para los padres de familia debe ser prioritario que los niños adquieran este hábito, ya que es un pilar en toda su carrera estudiantil.

Algunas de las formas para obtener la atención por mucho tiempo:

  • Mirar a los niños a los ojos para que sepan que a ellos se les está hablando y para ellos se dirige el mensaje.
  • Realizar mímicas para contar una historia o trasladar información importante que se fije en su mente
  • Involucrar a los niños dentro de la clase para que participen, pregunten, respondan y opinen
  • Hacer reír a los niños de vez en cuando para hacer más divertida la clase o conversación
  • Mantener material visual como láminas, dibujos, ilustraciones, títeres, personajes y objetos innovadores que llamen la atención
  • Ejercicios para practicar lo aprendido

Así que, es primordial que dentro del programa del centro educativo sepamos que las clases tendrán interacción con los niños, que llame la atención de ellos y aprendan lo que nos hemos propuesto.

Si aplicó algo de lo que le hemos recomendado, cuéntenos sus resultados o sus dudas.

Técnicas de estudio para pre-primaria, primaria y secundaria

Las técnicas de estudio no son más que estrategias y formas para adquirir y fijar un nuevo conocimiento, profundicemos.

Darle a los niños las herramientas para que aumente su rendimiento académico y fijen nuevos conocimientos esta bien, pero es necesario que estos se acompañen con unas buenas técnicas de estudio. Se trata de enseñar al niño un método eficaz y sistemático para rentabilizar su tiempo y desarrollar su concentración y motivación para el estudio.

¿Cuándo es necesario que tus hijos aprendan técnicas de estudio?

Cuando el  centro educativo empieza a pedir tareas que precisan síntesis, resumen, memoria y concentración, y el niño encuentra dificultades a la hora de llevarlas a cabo, ésta es la señal de alerta.  Regularmente esto inicia cuando nuestros hijos están finalizando la primaria y empiezan la secundaria.

Las técnicas de estudio son un buen hábito que pueden ponerse en práctica desde la pre-primaria, reforzárlos en la primaria para que estén preparados con buenas técnicas de estudio al llegar a la secundaria.

¿Qué beneficio tienen las técnicas de estudio para tus hijos?

Se le facilita el estudio haciendo de éste un proceso dinámico que es más que repetir mecánicamente la lección, lo más importante de las técnicas de estudio es:

  1. Memorizar y repasar
  2. Resumir y hacer esquemas
  3. Subrayar
  4. Aprender a distribuir el tiempo
  5. Entender y comprender el texto
  6. Aumentar su concentración y motivación por el estudio

Además de practicar técnicas de estudio con nuestros hijos, debemos elegir un centro de estudio que les transmita ese tipo de técnicas de forma paralela al aprendizaje de los conocimientos académicos.   Esto, no siempre es suficiente para todos los niños, algunos necesitan un refuerzo extra y personalizado.

Así, entendemos que la práctica de las técnicas de estudio y la actitud de los tutores enfocadas a estimular el gusto por aprender,  posibilitan el éxito académico de los niños.

Beneficios de la Educación Bilingüe en Guatemala

Conocer y hablar otra idioma es un requisito en el ambiente laboral, por eso, hablemos de la eduación de bilingüe.

Es recomendable que desde temprana edad los seres humanos adquieran la capacidad de conocer dos idiomas a la vez , los  beneficios muchos pues se le abrirán las puertas en empresas que por la globalización llegan a nuestro país.     

Cuando se aprende otro idioma  a temprana edad, los investigadores indican, que adquieren efectos positivos en la inteligencia y en los diferentes aspectos de la vida.

También está comprobado que los niños que aprenden un segundo idioma son mucho más creativos y resuelven los problemas más fácilmente, así también,  tienen mayor control para programar los circuitos cerebrales para continuar aprendiendo nuevos idiomas.

Hay más de estos beneficios,  por ejemplo, cuando se viaja a otro país, los niños bilingües pueden convivir con otras personas e interactuar con los niños de su edad lo cual le da acceso para conocer otras culturas, entenderá que existen culturas diferentes en su entorno y se interesará en temas como la literatura, historia, cultura, tendrá una mente abierta.

Actualmente una persona o un niño que sabe dos idiomas o más tiene cierta ventaja sobre los demás, como indicábamos anteriormente, se le abrirán las puertas en cualquier momento y tendrá un mayor conocimiento y respeto de las diferentes culturas que existen.

Es aconsejable para los padres de familia elegir un centro educativo bilingüe y que desde temprana edad los niños adquieran conocimientos de un idioma diferente, además de compartir con los padres sus conocimientos y practicarlos en casa para que no tenga miedo de hablarlo con las demás personas.

La edad no influye en el aprendizaje de un nuevo idioma, pero cuanto más jóven se esté en contacto con éstos mejor

Beneficios de practicar deporte

Poner en actividad nuestra mente y moral es bueno para la vida,  pero es mucho mejor si encontramos un balance y también ponemos en actividad nuestro cuerpo practicando deporte.  

La actividad física es de mucho beneficio para personas de todas las edades, pero cuando un niño tiene suficiente actividad física esto contribuye a su desarrollo integral.

Los ejercicios y movimientos deben ser adecuados para la edad del niño.  Además, es recomendable que los niños realicen ejercicio en áreas verdes, al aire libre, en un lugar donde haya árboles y sol, así estarán en contacto con la naturaleza contrarrestando un poco los efectos dañinos del sedentarismo y encierro.

A continuación listamos algunos de los beneficios de que los niños realicen deporte:

En la parte biológica, produce aceleración de las funciones vitales, lo cual tiene como consecuencia mejor oxigenación en los pulmones, correcta respiración, buena circulación, fácil eliminación de toxinas y fortalecimiento de músculos.  Es decir, todo el organismo se fortifica adquiriendo salud y resistencia.Contribuye a perfeccionar el ritmo y coordinación motriz neurológicamente hablando.

Físicamente porque al realizar actividades físicas como correr, saltar o bailar el niño desarrolla y fortifica la musculatura previniendo deformaciones futuras. Además asegura fuerza y flexibilidad procurando una postura correcta.

Socialmente contribuye a que el niño se involucre con las personas con las que realiza el ejercicio ya sea con sus padres, hermanos o compañeros de clases aprendiendo a dejar a un lado el egoísmo, cultivando sentimientos de solidaridad y poniendo en práctica el respeto.

En lo educativo, el realizar deporte favorece la reconstrucción de las experiencias previas de los niños y la construcción de nuevos aprendizajes. La manera como un niño aprende a hacer las cosas desde pequeño, influirá en su futuro. Y por eso es bueno que el niño sepa que las actividades académicas se integran también con actividades deportivas.

El centro educativo también jugará un papel importante al respecto, pues un colegio competitivo y consciente de lo anterior se preocupará por integrar dichas actividades proveyéndole de las herramientas necesarias al estudiante para sobresalir en cada una de ellas.

Realizar deporte es tan importante como prepararse académicamente. Las actividades académicas, deportivas y culturales deben integrarse para ofrecer al niño una formación excelente.

Formando hábitos de liderazgo en el aula

Cuando esperamos a un nuevo integrante de la familia, lo soñamos y hasta lo imaginamos, no sólo físicamente sino como un ciudadano responsable, trabajador, reconocido y aún mejor, con mucho éxito.

Sabemos desde el inicio, que este nuevo bebé, será un líder.  Un líder empieza a formarse desde los primeros años de su vida y es un hecho que el entorno escolar influye y fortalece el liderazgo en los pequeños por medio de la práctica de los hábitos que a continuación describimos:

Los líderes son personas de confianza: Porque prefieren interactuar con gente en la que ellos pueden confiar, porque ellos son confiables. Para ello lo mejor es fortalecer las relaciones entre alumnos, así como, entre alumnos y docentes, recordando que el docente es un mediador de la educación.

Un alumno trabajará mejor si se siente escuchado, comprendido y en confianza con su maestro y viceversa. Los alumnos deben tener claro qué es lo que espera un docente de ellos y por supuesto deben contar con las herramientas proporcionadas por el docente  para cumplir dichos objetivos.  Una de esas herramientas es la confianza que el maestro brinda al alumno, de esta manera él se sentirá capaz de tomar decisiones por sí mismo y utilizar el resto de herramientas para lograr por su cuenta, los objetivos que juntos se han propuesto.

Los líderes escuchan: Todo el mundo sabe algo que nosotros no sabemos y si escuchamos, encontraremos ideas que la gente tiene para mejorar nuestro entorno.

Una buena manera de fortalecer el hábito de escuchar dentro del aula es promoviendo actividades como debates, mesas redondas y discusiones en las que todos tengan un momento para participar, pero sobre todo, un momento para escuchar los puntos de vista de los demás y en base a eso generar puestas en común.  Recordemos que esto podemos replicarlo en casa con temas pertinentes a los niños, elegir una mascota.

Escuchar no es una capacidad heredada sino una capacidad adquirida y es ahí donde radica la importancia de reforzarla. Es importante que los alumnos sepan escuchar a su docente y viceversa, si los niños no se sienten escuchados es improbable que ellos escuchen a quien les habla.

Los líderes no juzgan: Una persona que ha sido criticada jamás utilizará las ideas de la persona que la criticó porque ha atentado contra su integridad. Es importante transmitir esto a los alumnos y hacerles entender que no juzgar a los demás aceptando y promoviendo la equidad e igualdad, nos permitirá realizar un trabajo en equipo más efectivo.

Los líderes delegan: El potencial de los alumnos es a veces desperdiciado porque no se administra adecuadamente el tiempo para trabajar.  Un buen líder no puede manejar todos los detalles y por lo mismo reconoce que todos tienen habilidades que pueden colaborar a cumplir con el objetivo común.

Para fortalecer este hábito en el aula, lo más recomendable es generar equipos de trabajo que sean coordinados por un líder. Lo correcto es que todos los alumnos más de alguna vez puedan fungir como los coordinadores de grupo y así aprendan a delegar obligaciones.   Lo que también se puede replicar en casa, dirigiendo un juego con los hermanos u organizando una fiesta sorpresa.

Los líderes entienden a las personas: Cada persona tiene características únicas y especiales que los hacen trabajar e interactuar de maneras diferentes. Por eso, es importante promover en el aula actividades que fortalezcan las relaciones interpersonales, en las cuales se salga de la rutina para que todos los alumnos se puedan conocer mejor entre sí para posteriormente lograr entenderse.

El docente desempeña una labor clave en este proceso pues será un mediador que ayude al alumno a descubrir cualidades en los compañeros de aula. Una buena idea es celebrar los cumpleañeros del mes, involucrando a todos en la organización de la celebración para luego llevarla a cabo y pasar todos un buen momento.

Los líderes aprenden: Los líderes tienen entusiasmo por aprender, pero sobre todo, son capaces de aprender de sus propios errores para no cometerlos después.

Para reforzar este hábito en los alumnos funciona muy bien la motivación a la investigación, de conocer sobre nuevos temas, de discutir con profesionales, de intercambiar ideas y experiencias, pero sobre todo el deseo de aplicar en su vida diaria todo este cúmulo de conocimientos y valores adquiridos.

Los líderes planean de antemano: Un buen líder piensa “qué va a pasar después”, “qué pasaría si”… y en base a una buena organización genera respuestas y un plan de acción.

La mejor manera de reforzar este hábito dentro del aula de clases es induciendo y si es necesario, obligando a los alumnos a utilizar una agenda que incluya un cronograma no sólo de sus tareas académicas sino también las deportivas y culturales. Los líderes fijan objetivos para ellos mismos: Un líder invierte tiempo y dinero en caso que sea necesario para el desarrollo personal.

Es importante que los maestros induzcan a sus estudiantes a plasmar en papel, cada cierto tiempo, sus objetivos tanto académicos como personales, darles seguimiento a dichos objetivos y si es posible, velar por su cumplimiento.

Por eso, nuestros sueños son reales cuando proyectamos éxito en los nuevos integrantes de la familia, porque creemos y trasladamos estos hábitos y valores.

Inculcando y Transmitiendo valores

A la educación por competencias, tema de nuestro blog anterior, vamos a sumarle la transmisión de valores.  Otro tema que también discutimos en pareja y en familia pues estos aunque son universales predomina alguno según nuestra cultura.

Decir la verdad, pensar siempre en el prójimo, ser colaborativo y evitar contiendas son acciones consecuentes a la práctica de valores morales.

Los valores morales son todas aquellas cuestiones que permiten al hombre crecer en dignidad porque estos conducen al hombre hacia el bien moral, completando y perfeccionando su vida.

El respeto, tolerancia, honestidad, trabajo, lealtad, responsabilidad y todos los demás valores morales son aprendidos desde que un ser humano nace, desde su corta edad tanto la familia, entiéndase padres, abuelos, hermanos y tíos, así como las demás personas que conforman el entorno de un niño serán los responsables.  No sólo de inculcar dichos valores, sino también de transmitirlos de una manera adecuada.

Unos años más tarde, cuando el niño ha crecido lo suficiente como para integrarse en el ambiente escolar, es la escuela quien fungirá como segundo agente socializador fundamental en materia de valores, porque es en la escuela donde el niño pasará mucho tiempo siendo receptor de un sinfín de modelos de comportamiento.   Es entonces, que los docentes aportan para continuar con la formación de valores que inició en el hogar.

Ya sea en la familia o en la escuela, es necesario que la transmisión de los valores sea aún más enfática que la enseñanza de los mismos.

Un ser humano aprende con más facilidad si tiene un modelo y un ejemplo sólido como respaldo de eso que está aprendiendo. Es decir, todas las personas que se involucran en la enseñanza de un niño son los responsables de poner en práctica los valores morales y solidificarlos con su ejemplo en los niños y adolescentes.

Es importante tomar en cuenta que aunque los valores morales se inculcan y se transmiten a un ser humano desde su nacimiento, es vital continuar reforzándolos a lo largo de toda su vida y durante cada una de las etapas de su desarrollo.

Así los valores morales se convertirán en un estilo de vida más que en un concepto para aprender.

La educación por competencias y la transmisión de valores se enlazan y complementan porque permiten que integren sus conocimientos, cultura familiar y escolar para definir su personalidad y su papel en la sociedad.

Educación por Competencias

Discutir sobre la educación de nuestros hijos, es algo que hacemos en pareja o en familia.

Este es un espacio para sobrepasar esas barreras.  Compartamos nuestras experiencias y percepciones para encontrar un punto medio, así como la mejor opción según nuestra cultura, valores e ideología.

Empecemos hablando de la Educación por Competencias 

Las competencias son todas aquellas habilidades que poseen los seres humanos que permiten poner en práctica los diferentes conocimientos y valores adquiridos de manera integral en distintos ámbitos:  personal, social y laboral.

Entonces, la educación por competencias es aquella que se basa en conocer, hacer, ser y convivir con el fin de integrar la ciencia y la persona, buscar la eficiencia y eficacia, promover la reflexión crítica del estudiante, integrar la experiencia al perfil profesional, relacionar la teoría y la práctica y así evitar la construcción de conocimientos aislados.

La educación por competencias desarrolla la búsqueda de soluciones prácticas, articular el ser con el hacer y desarrollar nuevas competencias. Es decir, una educación por competencias no se enfoca solamente en que el estudiante aprenda y memorice sino en que sea capaz de aplicar sus conocimientos y que pueda reaccionar ante situaciones de la vida diaria. Un docente en una educación por competencias es el  mediador de las interacciones entre el estudiante y la cultura.

Conozcamos los tipos de competencias:

  1. Comunicativa: se refiere al conjunto de procesos y conocimientos de tipo lingüístico, estratégico y discursivo que el hablante/oyente – escritor/lector podrá poner en práctica para después producir o comprender discursos que se adapten al contexto de la comunicación.
  2. Interpretativa: hace referencia a los actos que la persona realiza con el propósito de comprender los diversos contextos de significación ya sean estos sociales, científicos, históricos u otros.
  3. Argumentativa: se refiere a dar las razones que justifican una apreciación frente a un contexto específico.
  4. Propositiva: se basa principalmente en plantear alternativas de solución o hipótesis a problemas planteados.

Las competencias constituyen un reto para poner a funcionar todas las capacidades integrales del sistema educativo. La idea fundamental de desarrollar competencias en los alumnos, es la preparación de ellos para las complejas exigencias de las sociedades contemporáneas, promoviendo la construcción significativa del conocimiento y superando el énfasis en el desarrollo de contenidos.

“El desarrollo cognitivo se refiere a las estructuras de pensamiento y de acción que el niño adquiere constructivamente en activo enfrentamiento con la realidad externa” Habermas, J.

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