Como elevar el autoestima en los adolescentes

La autoestima es un conjunto de percepciones, pensamientos, evaluaciones, sentimientos y tendencias de comportamientos de nosotros mismos. Esta percepción es bastante importante para un joven, ya que de ella depende la realización del potencial personal de los adolescentes y sus logros en la vida.

Es bien sabido que la etapa de la adolescencia es un periodo difícil ya que se deja de ser niño para acoplarse a un mundo más maduro; este es un período bastante delicado en el que como padres, deben de estar presentes para poder guiar a  sus hijos durante esta etapa.

Durante la adolescencia el joven debe formarse una identidad firme y conocer a fondo sus virtudes y sus debilidades; para poder ayudar a tu hijo a tener autoestima alta puedes tomar en consideración lo siguiente:

-          Comunicación Sincera

-          Se deben de establecer nuevos límites

-          Apoyarlos a hacer deportes con sus compañeros o amigos

-          Darles retos difíciles y estimulantes

-          Estar atentos a las amistades de sus hijos.

-          Demostrarles a sus hijos que en casa cuentan con todo el apoyo posible.

-          Dedicarle un tiempo prudente a tus hijos y no abandonarlos en ningún momento.

-          Evitar que tus hijos en casa se aíslen y se encierren en su cuarto; invitándolos a realizar actividades en familia.

La autoestima de tus hijos puede ser cambiada y mejorada con estos pequeños consejos y es importante que los padres le dediquen tiempo a la  convivencia familiar y así se podrán dar cuenta de las actitudes de tus hijos. Es importante elegir colegios en donde se busque alimentar la autoestima de los alumnos con actividades de convivencia diaria y maestros que puedan comprender y ayudar a sus estudiantes.

TU HIJO Y LOS ESTUDIOS

Cuando tu hijo empieza a estudiar es necesario que aprenda a organizarse para realizar sus tareas, de esta manera comprenderá lo que está haciendo y tendrá tiempo libre para sus actividades favoritas.

Puedes enseñarles los siguientes tips:

-Indícales que deben distribuir el trabajo o las tareas en un tiempo determinado para que no se les haga de noche realizar sus deberes escolares.

-Enséñales a preparar y usar los diferentes materiales y utensilios que requiere cada materia.

-Deben presentar correctamente cada actividad que realicen para una revisión, de esta manera si tienen algún error puedes corregirlos en el momento.

-Indícales que deben dedicarle el tiempo necesario a cada materia y no hacerlo a la carrera.

Con estos tips tu hijo tendrá una base para realizar sus tareas y al mismo tiempo aprenderá la lección del día. Si tus hijos aprenden y se educan con estos simples pasos cuando sean adolescentes no les costará realizar los deberes de colegio.

Recuerda que el establecimiento debe ser considerado con las tareas del colegio para que tus hijos también puedan pasar tiempo con la familia y realizar actividades sanas.

Fomentar la Comunicación entre padres e hijos

La comunicación se puede definir como una relación,  es transmitir información, sentimientos, pensamientos o ideas  a otra persona, expresar lo que se piensa.

La comunicación entre padres e hijos se encuentra guiada por sentimientos, por la información que se transmite y se comprende entre ellos y tiene un objetivo, es unirse a través del afecto y el amor.

Para una buena comunicación entre padres e hijos se puede decir no solo se necesitan palabras, sino que es necesario que existan gestos que demuestren afecto y cultiven confianza.

Cuando desees generar buena comunicación todo tú debes enviar ese mensaje por eso la apariencia de ser acogedor, de tranquilidad y  buen humor. Elimina las barreras entre tu hijo y tú.

Compartir actividades, tiempo libre y gustos permite el conocimiento de los hijos, ahí surge el conocimiento entre sí lo que permite la lectura de momentos de alegría, tristeza, melancolía o preocupación y el acompañamiento se les da, demuestra tu amor apoyando así a la formación de su personalidad, autoestima y seguridad. De esta forma transmite la valentía y responsabilidad de resolver los inconvenientes por sí mismos.

Compartimos contigo  algunas recomendaciones para mejorar el clima familiar y facilitar la comunicación y confianza.

-       Al indicarles algo que deben de realizar o darles alguna información procura que siempre sea de una forma positiva y no imperativa.

-       Tanto padres como hijos deben  obedecer a la regla que indica que “todo lo que se dice se debe de cumplir”.

-       Tratar de dar mensajes que sean consistentes y no contradictorios.

-       Crear un buen clima emocional que facilite la comunicación entre ambas partes.

-       Tomar en cuenta a los niños y pedirles su opinión, en decisiones que requieran participación de toda la familia.

-       Cuando les pides algo se claro e indica el motivo de lo pedido.

 

GUÍA RÁPIDA PARA PROFESORES

El trabajo de un profesor no solo es de tener presencia en el salón de clases sino que, deben de preparar el material y tener un programa de trabajo adecuado que lleve a la valorización de resultados. Para ello puedes seguir los siguientes consejos para tener un buen desempeño:

- Informar, resolver y orientar a los padres de familia sobre sus hijos dándoles a conocer la responsabilidad en los distintos aspectos de la educación.

- Mntener un perfeccionamiento personal y profesional sobre el estudio, reflexión de tu propio trabajo, experiencias vividas y sobre todo mantener una constante investigación de los problemas educativos actuales.

- Realizar un programa detallado sobre la educación.

- Estimular el trabajo de los estudiantes y su esfuerzo por aprender.

- Guiar, enseñar y orientar el aprendizaje de los alumnos.

- Valorar todos los aspectos personales de los estudiantes.

- Evaluar el rendimiento de los alumnos apoyándose con materiales y programas educativos.

- Participar en grupo con los demás profesores buscando unidad y la coordinación del equipo de trabajo.

Pon en práctica estos tips para un mejor desempeño dentro y fuera del aula.

FORTALECIENDO LA VOLUNTAD EN LOS ALUMNOS

La educación de la voluntad tiene como fin lograr que en la formación de cada estudiante se inculquen el esfuerzo y la responsabilidad, haciendo de éstos hábitos que fortalecerán la capacidad para discernir y medir las consecuencias.

La voluntad necesita un aprendizaje gradual. Ésta aprendizaje incluye el desarrollo de las virtudes (éstas son las que facilitan vivir por medio de criterios éticos y patrones de conducta aceptados por la sociedad a la que pertenece) que cada ser humano posee, la creación de hábitos mediante la repetición de conductas positivas (se le debe dar mayor importancia al aseo, orden, urbanidad y estudio). Al hacer del estudio un hábito, el estudiante ya no se sentirá obligado a estudiar o hacer tareas, en lugar de eso, buscará otras formas para optimizar su desempeño.

Al educar la voluntad de los estudiantes, se les debe de enseñar a tener objetivos claros, estables y bien delimitados. Además, los objetivos deberán ser proporcionales a su edad y capacidades, para evitar frustraciones que más adelante puedan repercutir en su desempeño estudiantil. Alcanzar sus metas desarrollará en ellos una autoestima alta que les permitirá confiar en sí mismos, superar los diferentes obstáculos que se les presenten y pueden resaltar sus cualidades dando a conocer sus puntos fuertes y evitarán las comparaciones y competencias desleales entre alumnos.

Tanto los padres como los educadores juegan un rol muy importante en la educación de la voluntad. Ambos deben de hacer atractiva la responsabilidad, el deber y las exigencias, para que no sea algo tedioso. Por eso resulta conveniente que exista colaboración entre la familia y el centro educativo.

El establecimiento educativo debe velar por que los alumnos mantengan este aspecto presente, aprendan a educar su voluntad y conforme pase el tiempo se vaya desarrollando de la mejor manera.

EL PAPEL DE LOS PADRES EN LA EDUCACIÓN DE SUS HIJOS

Desde muy temprana edad los niños observan y aprenden de lo que sucede en su entorno, esto incluye el comportamiento de los padres, cómo resuelven los problemas y cómo interactúan. Por ejemplo, si los padres gritan o pelean, a menudo los niños se vuelven tímidos e hipoactivos, lo cual repercute en la capacidad de concentración del niño y se refleja en su educación.

Los padres deben dedicar tiempo a la convivencia familiar. Acompañar y orientar a los niños mientras realizan sus tareas escolares ayudará a que aprendan a cumplir con sus responsabilidades. En los primeros años es conveniente que los padres pasen más tiempo con sus hijos ayudando con las tareas y repasando las lecciones diarias. Conforme vaya pasando el tiempo, hacer sus tareas será un hábito y en un futuro no dependerán de una persona para que supervise que hagan las tareas.  Es primordial inculcarles la importancia del estudio, ya que este será el medio por el cual se superarán tanto personal como profesionalmente.

Tiene la misma importancia que los padres den buenos ejemplos y hábitos para sus hijos, no necesariamente con palabras sino con actos; enseñarles que todos cometemos equivocaciones y que los maestros están para ayudarlos y apoyarlos en las materias que representen mayor dificultad.

Los padres deben estar presentes en las actividades extracurriculares para que los niños sientan su apoyo y respaldo en todo momento. Animarlos a tener nuevas experiencias ayudará a aumentar su autoestima y a perder el miedo.

Te recomendamos inscribirte en los talleres para padres que se imparten en cada uno de nuestros diferentes establecimientos, de esta manera aprenderás a relacionarte con tus hijos y a ayudarlos con su educación.

HIGIENE PERSONAL

Parte de la formación que se da a los niños en los primeros años es cuidado e higiene personal ya que, es un hábito que marca la diferencia entre la salud y la enfermedad.

Es importante saber que enseñarles a los niños sobre higiene personal, no es, estar impecables en todo momento si no que en actividades religiosas, reuniones familiares, cuando va al colegio o cuando sale de paseo debe estar limpio y presentable. Sin embargo, también existen situaciones donde seguramente se ensuciarán pero es normal que le suceda este tipo de cosas.

El ejemplo es la mejor lección que les podemos brindar a los hijos, demostrándoles de qué manera se hacen las cosas: cepillarse los dientes después de cada comida o lavarse las manos antes de comer.

A continuación te mostramos algunos principios básicos a enseñar a tus hijos:

-Higiene bucal: Puedes acompañarlo cuando se cepille los dientes ya que hasta los dos años de edad imitará todos los movimientos. Debes explicarle qué están haciendo y para qué sirve el cepillo, todos los implementos y los movimientos que realiza.

-Higiene al vestir: Enséñales que una noche antes de ir al colegio deben dejar todo preparado para no tener que correr a último minuto a la mañana siguiente. Acostúmbralos a lustrar los zapatos y a tener la ropa ordenada.

-Higiene de la ducha: Bañarse todos los días, así como utilizar bien la toalla del cuerpo. Aplicar crema o talcos para el cuidado y limpieza de la piel.

-Higiene de las manos: Lavarse las manos antes  y después de cada comida. Así como antes y después de utilizar el baño o tener contacto con algo sucio o que se encuentra en el suelo, tierra, jardín y otros.  Inclusive al finalizar de jugar con su mascota.

Con forme el tiempo ellos van tomando todos estos hábitos y no será necesario que les recuerdes sobre ello. También, en el colegio aprenderán y les reforzarán las buenas costumbres.

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